“El hombre es libre cuando juega” …(otra gran tarde de slot)
En un mundo sobrecargado de competencias virtuales, nos abrimos un tiempo para juntarnos en torno
a la pista de Charly,“melegari speedway” para una nueva competencia de nuestro cuarto campeonato
de slot (scalextric, bah)…
Nos esperaba un complejo
trazado, pulido, peraltado, otrora ampliamente dominado por el equipo local.
Allí llegamos con gomas de esponja y de caucho, este último
material usado por los locales con amplio éxito.
Una vez instalados el primer golpe de escena lo produjo la
falta de adherencia en el auto de Martín, el mítico “hijo del viento” apenas
pudo dar una vuelta antes de regresar a boxes, ante el evidente fastidio de su
piloto quien sólo atinó a mascullar “podés creer, mi auto nunca anda”. Mientras
presuroso se trepaba al Ford amarillo ex Piccinin desdeñó al “Pintier Torino” que mostraba
mejor rendimiento…“pero tiene el escudo de cestoball y de River… además dice
vinchi… ¡yo no me subo!” dijo el de Colegiales. Cometió así un
grave error. Ya montado en el Ford no pudo enderezar la curva 3 hasta que se
colocó plastilina en la trompa buscando aumentar su peso…pero ya era tarde…una
vez más la carrera se le escurría
de las manos apenas comenzada.
Peor era la situación en los
boxes del equipo local. Una persistente
falla eléctrica complicaba a Lucas quien entre restos de plastilina intentaba
solucionar el inconveniente….los problemas recién empezaban.
En el otro extremo de la carrera
la figura del actual campeón se agigantaba preocupando a Juanma. A bordo del
despreciado Torino viajaba a ritmo consistente el defensor del título, aunque
una vez más se confió en exceso, sin velocidad necesaria su prolijidad lo
alejaba imperceptiblemente de la punta según se vio al final.
Cuando
la Chevy naranja y negra del puntero del campeonato comenzó a recorrer el trazado…las miradas del resto
de los competidores expresaron preocupación. Con errores, pero con un ritmo
veloz JM comenzó a estirar diferencias...
Charly
penaba mientras tanto con una sumatoria de problemas que no le permitieron
disfrutar de su auto. Este se había mostrado veloz y con ritmo en lo previo. Para
peor su compañero de equipo lo desafió desobedeciendo el pedido de minuto con
un lacónico “para que lo voy a pedir si
el mío anda bien” .El fuego salía por el visor del ídolo local quien juró y perjuró venganza
para su ahora-ex coequipier. Mientras…se
le esfumaba el segundo, el tercero y casi el cuarto lugar de la carrera.
El ocaso nos encontró con una
nueva victoria de Juanma (aunque los números finales parecían producto de cierta
alquimia) a esta altura a un paso de su primer logro.
El
resto esperará expectante la próxima, en tres semanas, donde nos veremos nuevamente las caras para
compartir jugando, como cuando éramos chicos, una nueva tarde de slot.
